martes, 13 de abril de 2010

Salazar Luis mi proyecto de investigación



Según Cebrián (1995) y Castell (1997), en los últimos años se ha producido una transformación enorme, ya que se ha dado el salto de la televisión analógica a la digital. Ello ocasiona que al incorporarse ésta última a los sistemas de difusión por modalidades de programación se abra paso a la sociedad y vida en red. Entiéndase por red, según Santos (2000), como el nuevo universo político, económico, social, comunicativo y cultural donde se promoverá la información, el conocimiento, el trabajo, el consumo de ocio, etc.

Dada la relación que mantienen entre sí los sistemas por modalidades de programación: generalista, temática y convergente; suele existir una repercusión en la configuración del discurso televisivo. Por consiguiente, cabe mencionar que la televisión generalista se lleva a cabo vía terrestre mediante antenas y de manera gratuita, que la televisión por cable vía analógica no es más que la televisión temática y que el sistema convergente a través de la digitalización nos permite tener acceso a canales libres con el simple uso de un decodificador digital. (Cebrián, 2004).

En tal sentido, tanto Cortes (1999) como Cebrián (2004), sostienen que la televisión y el Internet son medios de alta penetración social que al converger entre sí permiten vincular los contenidos informativos con los de entretenimiento. Esto ocasiona que ambos medios resulten beneficiados y que haya una ampliación del discurso informativo que obligue al individuo poner orden al caos informativo que se le presenta al tratar de conseguir información de calidad. Para ello se requiere llevar acabo un proceso de educación para la selección, contraste e interpretación de la diversidad de canales informativos.

Todo ello nos lleva a acostumbrarnos a vivir dentro de un enjambre de información que recibimos sin cesar. Por consiguiente, nos vemos en la difícil tarea de tener que aumentar nuestras capacidades para gestionarla lo más rápido y eficientemente posible, adaptándonos a los cambios significativos que vive la sociedad a diario. Obviamente, dichos cambios vertiginosos surgen como consecuencia de las transformaciones que la misma tecnología ha generado en el sistema social. (Sacristán, 2006).

Nunca antes el hombre ha podido contar con un volumen de información tan amplio y con una capacidad de acceso a innumerables bases de datos como en loa actuales momentos. Ello se debe a que estamos envueltos en un proceso de transformación de dimensión planetaria que da como resultado un mundo donde las distancias se empequeñecen y la información sobre los acontecimientos es simultánea (Flores y Gaspar, 1997).

Probablemente, según Ramonet (2002), en pocos años podría emerger una nueva realidad comunicativa. Sin embargo, esto no significa que vayan a sucumbir las anteriores sino que se abrirá paso al nacimiento de algo totalmente diferente que preserve la convergencia entre la televisión y el Internet, a fin de generar un sistema que nos permita navegar por imágenes, crear narraciones y, en suma, generar otro universo, la cibertelevisión.

No obstante, actualmente la instantaneidad de la información globalizada hace posible una toma de conocimiento inmediata de los acontecimientos simultáneos y crea entre lugares y acontecimientos una relación unitaria a escala mundial que responde fundamentalmente a los intereses de los actores hegemónicos de la economía y de la sociedad y son incorporados a la expansión de la globalización cultural a través de las nuevas tecnologías. (Ramonet, 2002)

Para Cebrián (2009), en los últimos tiempos la mayoría de los medios tradicionales (prensa, radio y televisión), se han estado instalando en la plataforma Internet. Junto a ellos han surgido otros dentro de la red que han dado origen a los cibermendios, cuyas formas de comunicación son cada vez más interactivas. Esto permite pasar de uno a otro con tan sólo un clic, trabajar simultáneamente con varios, o establecer unas sinergias que no podían hacer los medios tradicionales. En tal sentido, Vacas (2007), plantea que los medios han evolucionado del tal forma que han sido llevado a las plataformas de la telefonía celular

Según Maciá (2006), en dichos cibermedios se pasa de un modelo lineal a otros interactivos en los que los usuarios juegan un papel protagónico. Por ello, los medios tradicionales se han abierto a adoptar la forma de cibermendios a fin de conservar la participación activa de sus seguidores. Adicionalmente, aparecen junto a ellos las redes sociales dedicadas en unos casos al entretenimiento y en otros a la información con unas consideraciones diferentes mediante la explotación de un modelo de comunicación interactiva interpersonal.

Bibliografía

CASTELLS, M. (1997): “La era de la información. Economía, sociedad y cultura”. Vol. 1: La sociedad red, Alianza, Madrid, España

CEBRIÁN, M. (1995): “Información audiovisual. Concepto, técnica, expresión y aplicaciones”. Síntesis, Madrid, España.

CEBRIÁN, M. (2004): “Modelos de la Televisión: generalista, temática y convergente con Internet”. Paidós, Barcelona, España.

CEBRIÁN, M. (2009): “Comunicación interactiva en los cibermedios”. Revista Científica de Educomunicación, nº 33; 15-24, Madrid, España.

CORTES, J. (1999): “La estrategia de la seducción. La programación en la neotelevisión”. Eunza, Pamplona, Colombia.

FLORES, V. y GASPAR, R. (1997): “Internet y la Revolución Cibernética”. Editorial Océano, D.F., México.

MACIÁ, C. (2006): La figura del defensor del lector, del oyente y del telespectador. Universitas, Madrid, España.

SACRISTAN, F. (2006): “La creciente utilización de medios telemáticos en los ámbitos educativos”. Publicación digital derivada del Departamento de Historia de Comunicación Social de la Universidad Complutense de Madrid, España. Disponible en: http://www.formatex.org/micte2006/pdf/87-94.pdf [Consulta: 2010, Abril 11]

SANTOS, M.( 2000): “La naturaleza del espacio”. Editorial Ariel,. Barcelona, España.

VACAS, F (2007): “Teléfonos móviles. La nueva ventana para la comunicación integral”. Creaciones Copyright, Madrid, España

RAMONET, I. (2002): “La pos-televisión. Multimedia, Internet y globalización económica”. Icaria-Antracyt, Barcelona, España.

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